jueves, 17 de septiembre de 2009

YO SOLO

Tras la victoria estadounidense en Yorktown (1781) se celebraba un desfile militar. En cabeza junto a George Washington cabalgaba un marino malagueño ¿Pero quién era este hombre y sobre todo qué méritos había hecho para ostentar tal privilegio?


Don Bernardo de Gálvez


Don Bernardo de Gálvez era hijo del general Matías de Gálvez, estudió la carrera militar en Ávila y tras graduarse participó en la guerra con Portugal, luego combatió a los apaches en Nueva España donde fue herido y tomó parte en la expedición a Argel donde tras ser herido ascendió a teniente coronel. Al estallar la guerra de la independencia de los Estados Unidos se encontraba al mando del regimiento fijo de Luisiana (1777). Al año siguiente fundó la actual Galveston, al Sur de Tajas, y en 1779, antes de iniciarse la guerra con el Reino Unido les arrebataba los fuertes de Manchac, sin lamentar ni una sola baja, y Baton Rouge. Ese mismo año tomaba por sorpresa los puertos británicos del Missisipi, por lo que fue ascendido a mariscal de campo, con tan sólo 33 años. Sin embargo, la hazaña que le hará más famoso será la toma de la ciudad de Pensacola en 1781, en Florida. Como recompensa a su audacia en 1783 tras regresar a España el rey Carlos III le nombró vizconde de Galveston y conde de Gálvez, además le concedió el derecho de llevar en su escudo nobiliario la leyenda “YO SOLO” y añadir al bergantín Galveztown en el mismo. Veamos como se ganó tales privilegios.


El Reino Unido y España entraban en guerra el 16 de junio de 1779, decidida esta última a ayudar a los rebeldes americanos y recuperar las posesiones perdidas en la paz de Paris de 1763. En 1780 don Bernardo tomaba Mobile, donde se rendían 300 soldados ingleses. Tras ello planeó la conquista de Pensacola, enclave estratégico para el control de la parte norte del Golfo de Méjico. Un primer intento fue desbaratado por una fuerte tempestad, apenas dos días después de salir del puerto de La Habana. Lejos de desanimarse decidió preparar una segunda expedición que zarparía con 1.300 soldados, el 13 de febrero de 1781, llegando a las inmediaciones de Pensacola nueve días después.


Los primeros combates se produjeron en la isla de Santa Rosa, que defendía la entrada a la bahía, donde pusieron en fuga a dos fragatas enemigas, pero cuando el navío San Ramón, buque insignia del jefe de la escuadra José Calvo de Irazábal, intenta forzar la entrada de la bahía embarranca parcialmente en un banco de arena. Después de trabajar toda la noche para recuperarlo don Bernardo aconseja un nuevo ataque prescindiendo de este buque, produciéndose una fuerte discusión entre ambos. Ante tal circunstancia y tras la negativa del resto de la flota de seguir sus órdenes don Bernardo de Gálvez decide dirigirse él sólo con el Galveztown a forzar el paso frente al fuerte de San Carlos que defiende Pensacola. Antes de zarpar le dirige una carta a Calvo de Irazábal junto a un curioso regalo: Una bala de treinta y dos recogida en el campamento, que conduzco y presento, es de las que reparte el fuerte de la entrada. El que tenga honor y valor que me siga. Yo voy por delante con el Galveztown para quitarle el miedo.



Mapa de la bahía de Pensacola


Y así en solitario forzó el paso a la bahía, el resto de la flota, probablemente muertos de vergüenza decidieron seguirle, dejando completamente solo al San Román, con Calvo Irazábal abordo.El 9 de mayo 1781 tras dos meses de asedio se rendía el general John Campbell, junto a 1.113 soldados británicos, 123 cañones, 4 morteros y 6 obuses, además de varias banderas y abundante material. Por su parte las tropas españolas contabilizaron tan solo 74 muertos y 198 heridos.


Pintura del U.S. Army Center for Military History, que representa el momento del combate final, con los granaderos españoles al frente junto con los milicianos de La Habana entrando en Fort George.


Terminada la guerra, en 1783, don Bernardo fue nombrado virrey de Nueva España en 1784, sin embargo moriría de fiebres el 30 de noviembre de 1786 con tan sólo 40 años. Hoy en día sus restos reposan el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando (Cádiz)

lunes, 7 de septiembre de 2009

La Prehistoria en España

La Prehistoria es el periodo más antigua de la historia, que abarca desde el origen del hombre hasta la aparición de la escritura, que en España aparece en torno al primer milenio. Existen tres periodos dentro de la Prehistoria.

Paleolítico. En este etapa vivían en pequeños grupos de no más de 50 personas tanto hombres como mujeres que dedicaban su tiempo a la búsqueda de comida (recolectores) y la fabricación de utensilios, por ejemplo bifaces.

Paleolítico inferior (c. 1.000.000-800.000 al c. 100.000 a.C.):

Aparecen los primeros homínidos (Homo Erectus). El yacimiento más importante está en Atapuerca (Sima de los Huesos, Gran Dolina), donde aparece el Homo Antecesor, Otros yacimientos son las terrazas del Manzanares y Bañolas. Estos homínidos eran cazadores-depredadores, grupos pequeños que acampaban cerca de los ríos y tenían capacidad para fabricar hachas de mano y conservar el fuego.

Paleolítico medio (c. 100.000 al c. 35.000 a.C.):

Aparece el Homo Sapiens (Hombre de Neanderthal) el cual era también cazador-recolector, sabía fabricar múltiples utensilios de piedra (Musteriense), hacer fuego y tenía conciencia de muerte. Los yacimientos más importantes son los de Cueva Morín, Cueva Negra y los de Gibraltar.

Paleolítico superior (c. 35.000 al c. 10.000 a.C.):

Aparece el Homo Sapiens-Sapiens (Hombre de Cro-Magnon) que era seminómada, vivía en cuevas o campamentos con cabañas al aire libre, conocían el arco y las flechas y sabía fabricar utensilios de hueso, cuerno y marfil. Aparecen objetos artísticos, adornos, ajuares funerarios, etc. El la zona cantábrica se encuentran los yacimientos más antiguos.

Arte rupestre: En el fondo de las cuevas se han conservado representaciones pictóricas de un realismo extraordinario. La más importante es Altamira, así como otras al sur de Francia por lo que se denomina franco-cantábrica. Otras cuevas a destacar son, Tito-Bustillo, El Castillo y La Pasiega.

Mesolítico (c. 10.000 a c. 5.000 a.C) donde aparece el arte rupestre levantino, con figuras humanas esquemáticas y se empieza a vivir una etapa de transición. Además se fabrican microlitos. (Magdaleniense)

Neolítico (c. 8.000 a.C.). Hubo una Revolución Neolítica, en el Próximo Oriente, donde surge la ganadería (buey, cerdo, oveja, o la cabra) y la agricultura (trigo, centeno, cebada, lino). Los hombres empiezan a hacerse sedentarios y empiezan también a tener conciencia de propiedad, además se produce una división de trabajo. Se inició el comercio y la navegación además de la aparición de la rueda, la cerámica, el molino de mano, las hoces y el tejido.

En la primera fase del Neolítico se desarrolla la cultura de la cerámica cardial (c. VI milenio a.C.) caracterizada por su decoración impresa mediante conchas de berberecho (cardium edule) que se extendió por Cataluña, Levante y Andalucía y tenía base ganadera.

La cultura de los sepulcros en fosa (c. IV milenio a.C.) en Cataluña, caracterizada por las tumbas individuales con ajuar, cubiertas con grandes losas. Predomina la agricultura y era una sociedad dividida en clases sociales.

La cultura de Almería (c. 2.500 a.C) suele considerarse una de las más representativas del Neolítico hispano (El Garcel).

La edad de los metales: el Calcolítico

La cultura de los Millares (2.500 – 1.800 a.C.) Es una sociedad densamente poblada, con una agricultura de regadía avanzada, inmensas murallas y obras de fortificación. Se han encontrado objetos de origen oriental (Egeo, Egipto).

La cultura del vaso campaniforme (2.200 – 1.700 a.C.) se difundió por toda Europa. Se distingue por la presencia de cuencos y vasijas cerámicas en forma de campana invertida y una serie de objetos de ajuar de cobre. Está presente en la desembocadura del Tajo, Cataluña, Ciempozuelos (Madrid) y el Guadalquivir.

El megalitismo. Son grandes enterramientos colectivos desde el simple dolmen hasta las complejas tumbas en corredor. Se encuentra en las zonas de Almería a Huelva y destacan las cuevas del Romeral y Manga.

La cultura ciclópea de las Baleares, cultura Talayótica (talayot, naveta y taula) que se relaciona con las culturas del Próximo Oriente a través de las islas de Córcega y Malta.

La edad del Bronce

La cultura de El Argar (1.700 – 1.400 a.C.) en zonas de Murcia, Almería, Jaén y Granada. Se la considera la primera cultura urbana de Occidente dada su división en clases sociales y centralización del poder en un rey o jefe militar, además tuvo un gran desarrollo de la metalurgia.

La cultura de los campos de urnas (1.100 – 750 a.C.) Es una cultura de difusión europea. Se caracteriza por el tipo de enterramiento en urnas funerarias y los principales yacimientos están en Cataluña y el Bajo Aragón.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Real Academia de la Historia

La Real Academia de la Historia comenzó como reunión literaria de amigos, en el año 1735. Los contertulios se dirigieron a Felipe V para que autorizara sus reuniones y el monarca les concedió su protección. Con ello, la tertulia ya especializada en la investigación del pasado quedó convertida en Real Academia de la Historia. La autorización la dio Felipe V por Real Cédula de 17 de junio de 1738. Desde entonces, la Academia gozó de la real protección como las demás corporaciones análogas, vínculo institucional que perdura, al ser Su Majestad el Rey Patrono de todas la Reales Academia creadas, todas ellas, a partir de la acción ilustrada que, en el siglo XVIII, culminó en la fundación de las tres más antiguas: Española, de la Historia y de Bellas Artes de San Fernando.

La Real Academia de la Historia cuenta con subvenciones de los ministerios de Educación y Cultura, para favorecer la investigación y demás tareas, y tiene también protectores privados. La Academia posee una espléndida Biblioteca-Archivo con códices, manuscritos e incunables de inestimable valor científico, bibliográfico y documental. Está abierta al público en horarios de mañana y tarde, y es consultada por investigadores españoles y extranjeros.

miércoles, 8 de julio de 2009

Libros: Catálogo de la Colección Sanz de Barutell


GONZÁLEZ PAÑERO, J. A., PABLO GAFAS, J. L. de, y RODRIGO FERNÁNDEZ, R., 1999, Catálogo de la colección de documentos de Sanz de Barutell que posee el Museo Naval (serie Simancas). Ministerio de Defensa, Museo Naval, Madrid. 413 páginas. ISBN 84-7823-698-8

Enlace: Censo-Guia de Archivos de España e Iberoamérica (MEC)

Juan Sanz de Barutell (1756 - 1822), escritor y marino español, estudió leyes en la Universidad de Cervera y recibió el grado de doctor en 1777. Ingresó después en la Armada Real y tomó parte en varias expediciones navales hasta que fue destinado oficialmente por el gobierno para hacer investigaciones sobre la Marina en los archivos españoles; también copió documentos que se custodiaban en la Real Academia de la Historia de Madrid. Fue académico de la Real de la Historia y de las de Buenas Letras y Ciencias Naturales de Barcelona. Desempeñó diversos cargos en Organismos Superiores de la Armada y también como archivero en la Secretaría de Marina y en el Archivo de Corona de Aragón. En éste último fue comisionado oficialmente por el gobierno para hacer investigaciones sobre la Marina catalana - aragonesa de la Edad Media: expediciones, armamentos, guerras, ordenanzas... Posteriormente se trasladó al Archivo General de Simancas, para realizar el mismo cometido con la Marina de Castilla con documentación fechada entre los siglos XIV y XVII.

Los asuntos recopilados son también de temas muy diversos:

* Administración e informes generales sobre asientos, dotaciones, esclavos.
* Alianzas, tratados, convenios entre soberanos.
* Aprovisionamiento de armadas y naves.
* Ayudas y socorros a ciudades y reinos.
* Cartas reales y correspondencia diversa.
* Construcción y reparación de naves: asientos, contratos, gastos.
* Corsarios y defensa de costas, piratas y licencias de corso.
* Diarios de navegación, movimientos de escuadras y buques sueltos, operaciones, naufragios, guerras.
* Defensa de plazas y fuertes, jurisdicción sobre presas.
* Estandartes.
* Galeras reales de España y otros reinos.
* Informes y administración de diferentes Armadas (argelina, Barlovento, Aragón, filipina, India, de la isla Tercera, del Estrecho de Magallanes, inglesa, Armada Invencible, turca...).
* Información sobre personal de la Armada.
* Informes sobre ataques de otras naciones.
* Órdenes e instrucciones a tropas y tripulaciones.
* Saludos y protocolos.
* Transporte de personal y material.

domingo, 5 de julio de 2009

Combate aéreo en el río Muluya


Resulta paradójico que los dos derribos de aeronaves realizados por España, si exceptuamos los de la Escuadrilla Azul en la Unión Soviética, hayan sido sobre unidades norteamericanas. La primera durante la guerra hispano-americana de 1898 y la segunda la narraremos a continuación.

El 8 de noviembre de 1942 las tropas anglo-americanas desencadenaban la Operación Torch (Antorcha, para entendernos), es decir, el desembarco en los territorios del Norte de África bajo dominio francés - Marruecos y Argelia - entonces bajo la autoridad del gobierno de Vichy del mariscal Petain, por cierto, antiguo embajador en Madrid. Ante la noticia de la operación los aeródromos españoles en el protectorado fueron puestos en estado de máxima alerta. Pese a que las tropas aliadas no pretendían una invasión del protectorado español, lo cierto es que los incidentes fueron en aumento. El mismo día del comienzo de la invasión una escuadrilla americana de Douglas C-47 fue interceptada por cazas españoles cuando, cargados de paracaidistas, se encontraban ni más ni menos que en las proximidades de Melilla. Durante los siguientes días los Heinkel HE-112B del Grupo 27, con base en el aeródromo de Nador, tuvieron varios incidentes con aparatos Dewoitine D-520 de la aviación naval francesa, con base en Port Lyautey (Marruecos), y con algunos Supermarine Spitfire V británicos de Gibraltar, afortunadamente sin pasar a mayores.

Pero el incidente más grave se produjo el 3 de marzo de 1943. Ese día la red de alerta temprana española informó que una formación de aviones procedentes de Argelia se dirigía hacia el espacio aéreo del Marruecos español. El teniente Miguel Entrena Klett, despegó sobre las 11:00 horas con su He-112B-2 del aeródromo de Nador y ascendió hasta los 2.300 m, situación en la que esperó a que se acercase la formación norteamericana., detectando casi inmediatamente la presencia de los 11 cazabombarderos norteamericanos (P-38F-1 Lightnings del 14th Fighter Group con base en Youk-les-Bains, Argelia) volando en dos formaciones, de cinco y seis aparatos a diferentes alturas. Para atacar con alguna posibilidad, Entrena se posicionó a mayor altura teniendo el Sol de espalda, lo que le daba ventaja sobre los estadounidenses. Eligió de las dos formaciones norteamericanas, la que volaba a mayor altura, y se lanzó disparando contra uno de los aparatos. El Lighting fue alcanzado por varios proyectiles y uno de sus motores comenzó a perder aceite y a desprender humo. El piloto del aparato abandonó la formación, seguido por el teniente Entrena, quien no volvió a disparar contra él, sino que poniéndose a su altura le hizo gestos para que se lanzara en paracaídas.


El piloto estadounidense no saltó. Preocupado seguramente por no caer en territorio español, maniobró hacia la frontera hispano francesa, consiguiendo hacer un aterrizaje forzoso a orillas del río Muluya, pero ya en territorio francés. El P-38 sufrió serios daños en la toma de tierra porque debido a los impactos recibidos, sólo una de las dos ruedas laterales descendió. Al día siguiente técnicos de las fuerzas aéreas de EE.UU verificaron varios impactos en el fuselaje del Lighting.

Al día siguiente, el 4 de marzo, el Gobierno español dio instrucciones a sus cazas de no responder a ninguna provocación de los aliados, ese mismo día varias formaciones americanas sobrevolaron de una forma claramente desafiante y agresiva el campo de aviación de Nador. Pero nada más sucedió.

viernes, 3 de julio de 2009

CONFERENCIA: "La política exterior de Felipe II"


La Fundación Francisco de Mora tiene el placer de invitar a todos sus socios, afiliados, simpatizantes y lectores a la conferencia que, organizada por esta asociación, pronunciará el profesor Rafael Rodrigo Fernández en el Salón de Actos de la Casa de la Cultura de San Lorenzo de El Escorial bajo el título de La Política Exterior de Felipe II.

La conferencia tendrá lugar el próximo viernes día 31 de julio a las 20:00.

lunes, 22 de junio de 2009

Un héroe de película: El cañonero Elcano

De la guerra hispano-americana de 1898 en Filipinas, en general, los hechos más conocidos son, la derrota del almirante Montojo en Cavite, a manos del comodoro Dewey, y el sitio de Baler, donde las tropas españolas totalmente rodeadas resistieron durante casi un año. Éste hecho, popularmente conocido como Los últimos de Filipinas, ha sido ampliamente difundido hasta tal punto que fue llevada al cine por Antonio Román en 1945, interpretada entre otros por Tony Leblanc. Sin embargo, se da la circunstancia de que, además de estos valientes soldados rodeados en Baler y de la escuadra de Montojo, hundida en su totalidad en la batalla anteriormente mencionada, existía en el archipiélago otra unidad que opuso fiera resistencia, tanto a estadounidenses como a rebeldes filipinos. Se trataba de la “División del Sur”, una flotilla integrada por 18 barcos, entre cañoneras y pequeñas lanchas, cuyo buque insignia era el transporte armado General Álava. Esta pequeña fuerza estaba comandada por oficiales españoles y formada por tripulaciones filipinas.


Durante el periodo en que se mantuvo el conflicto con los Estados Unidos esta División fue capaz de capturar varios buques de los rebeldes filipinos, como el velero Iris y la lancha Nueva Esperanza, pero, fundamentalmente, destaca el apresamiento por parte del cañonero Elcano, un barco que había sido construido en Cádiz en 1885 y que desplazaba 620 toneladas, de la fragata norteamericana Saranac, de la escuadra de Dewey, un navío que transportaba 1.640 toneladas de carbón para los barcos norteamericanos. Se trata, por tanto, del único apresamiento de un barco estadounidense que realizó la totalidad de la armada española durante todo el conflicto.


La División siguió operando durante toda la guerra, evacuando puntos aislados y llevando ayuda sanitaria y víveres, además de cooperar en la defensa de los puestos españoles. Incluso una vez firmado el armisticio continuaron las operaciones y evacuaciones, llegando a navegar hasta las islas Marianas y Palaos, archipiélagos entonces de soberanía española y que posteriormente serían vendidos a Alemania en 1899. Terminada definitivamente la guerra los barcos españoles supervivientes fueron fondeados en Zamboanga, en Filipinas, donde se procedería a su venta a los EEUU y en cuya armada servirían durante largos años y casi siempre con el mismo nombre.


El cañonero Elcano, matriculado posteriormente con el número PG-38, pasó a ser integrado en la Marina de los Estados Unidos en 1899, formando parte de la patrulla naval del río Yangtsé - la cual tenían como base el puerto de Shangai - junto con los también antiguos buques españoles Villalobos o Isabel. Como integrante de dicha patrulla naval participó en numerosos incidentes en China, rescatando ciudadanos americanos, prestando apoyo a intereses y consulados estadounidenses, entre las que destaca la intervención en Nankig en 1927, durante la guerra civil china. Además, ¿quién no recuerda la famosa película de 1966 El Yangtsé en llamas, interpretada por Steve McQueen, donde un cañonero americano tiene que ayudar a unos misioneros? En la película el barco es el USS San Pablo, un nombre totalmente ficticio, pero bien podría haber sido de nuestro querido Elcano.


Su final, desgraciadamente, no fue tan romántico como el del protagonista de la película, tras ser dado de baja fue convertido en blanco para tiro de artillería naval, siendo hundido el 4 de octubre de 1928.